La pareja enamoró cuatro años. Ahora disfruta de su luna de miel en Cancún.
Información y fotos Pablo Manzoni | 17.08.26

Los novios posando en medio del decorado creado por Quito Velasco.
En un patio mediterráneo, cubierto de follaje e iluminado con lámparas floridas, Antonella Urey Ciancaglini y Javier Toledo Rivero celebraron su matrimonio. Para la ocasión, Quito Velasco transformó por completo el salón Exhibición del hotel Los Tajibos, creando un escenario sofisticado y acogedor.
Antonella lució radiante con un espectacular vestido diseñado por Erika Weise. El modelo destacaba por su amplio faldón, íntegramente trabajado con cristales de roca, que aportaban brillo, textura y movimiento a cada paso, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del festejo.
Cerca de 400 invitados acompañaron a los recién casados en una noche que transcurrió entre alegría, música y encuentros. La Camerata del Oriente tuvo a su cargo la música durante la ceremonia religiosa realizada en la iglesia Inmaculado Corazón de María, mientras que Hot Sugar puso el ritmo a la fiesta, organizada por Patricia Fernández Eventos.
La torta fue elaborada por Xocolatl by Sonia Arce y los dulces, que fueron apetecidos por los invitados, estuvieron a cargo de Amore. La propuesta se convirtió así en otro de los detalles destacados de la celebración, con una cuidada presentación que acompañó la estética general de la fiesta.
La historia de Antonella y Javier comenzó gracias a un vínculo inesperado: Mariana Rivero, sobrina de Javier y compañera de Antonella en el colegio Franco Boliviano, fue quien propició el encuentro entre ambos. Cuatro años después de conocerse y enamorarse, decidieron dar el siguiente paso y sellar su historia de amor.
Tras la celebración, la pareja emprendió su luna de miel rumbo a Cancún, donde disfrutó de unos días para celebrar en privado el comienzo de esta nueva etapa juntos.

La pareja con la familia de la novia. Sus padres son Javier Urey y María Delicia Ciancaglini.

La feliz familia del novio, entre ellos sus padres, Roland Toledo y Carmen Julia Rivero.

Una hermosa estampa de familiares del novio con la pareja.

Todos los invitados quisieron inmortalizar la celebración con una foto.

Un cuarteto de bellas invitadas a la fiesta luciendo espectaculares atuendos de gala.

El nuevo matrimonio flanqueado por sus amigos, todos felices por el matrimonio.

Otro grupo de invitadas que lució su encanto y elegancia en una foto para la posteridad.

¡Juntos para la foto! Los amigos de los flamantes esposos disfrutaron de la celebración.

Definitivamente, la belleza y elegancia primó entre las damas invitadas al festejo.

Antonella y Javier disfrutando del sol y mar de Cancún en su luna de miel.




