Entrevista

VERÓNICA CALASICH: «EL JUEGO ES UNA DE LAS FORMAS MÁS NATURALES Y PODEROSAS DE APRENDER»

Es la creadora de Yo Juego, un emprendimiento que busca facilitar el aprendizaje en casa y reducir el tiempo que los chicos pasan frente a las pantallas.
Por Rildo Barba. Fotos Verónica Calasich y Okey! | 28.10.26

Verónica apostó por crear productos nacionales y por promover una educación más inclusiva.

En busca de alternativas educativas para sus tres hijos durante la pandemia, Verónica Calasich Ferreyra encontró en los juegos didácticos una forma de facilitar el aprendizaje en casa y reducir el tiempo frente a las pantallas. En 2020, en Santa Cruz de la Sierra, comenzó a desarrollar materiales con ese propósito y así nació Yo Juego, un emprendimiento que hoy cuenta con 16 productos y que despierta gran interés en los lugares donde se comercializa.

«Mi maternidad me enseñó que cada niño tiene su propio ritmo y que debemos buscar herramientas que respeten esas diferencias», asegura esta ingeniera comercial y de sistemas. «Además, la experiencia de criar a mi hijo Franco, que tiene síndrome de Down, fortaleció mi compromiso con la inclusión, la autonomía y la creación de materiales que permitan que todos los niños con o sin discapacidad puedan aprender jugando».

La propuesta de Calasich abarca distintas edades. Para los bebés está Toca, Ríe & Juega; para los niños, Sumas y restas, Oficios y Profesiones, ¿Dónde está Juc? y El Universo de las Letras. Los adolescentes y jóvenes, por su parte, cuentan con opciones como Boliviajando, Fechas Cívicas, Banderas del Mundo, Razonamiento Lógico y Trivia Futbolera, este último convertido en uno de los productos más exitosos gracias al reciente Mundial de Fútbol.

¿Qué tipo de habilidades buscan estimular tus juegos en los chicos?

En los niños buscamos estimular habilidades cognitivas, emocionales y sociales. Trabajamos el razonamiento lógico, la memoria, la atención, el lenguaje, y la resolución de problemas. Pero también nos importa mucho que nuestras herramientas sean una conexión para jugar en familia, en pasar un momento donde los niños aprendan a compartir, respetar turnos y comunicarse. En los jóvenes, fomentamos la toma de decisiones, la concentración, la paciencia y el trabajo en equipo.

¿Cómo lográs equilibrar el rol de madre con el de emprendedora?

Es un desafío constante. He aprendido que no se trata de hacerlo todo perfecto, sino de organizarme, priorizar y reconocer que necesito construir un equipo. Mi familia es una parte fundamental de mi vida y mi emprendimiento también es un sueño que quiero hacer crecer. Aunque el camino a veces no es fácil, y nos sumergimos en lo operativo, estoy aprendiendo a dedicar más tiempo a la estrategia, la innovación y el crecimiento de Yo Juego.

¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste al iniciar tu negocio?

Uno de los mayores desafíos fue creer en mi propia idea y dar el paso de convertir esos juegos que había creado para mis hijos en un emprendimiento. Después vinieron los retos del cómo hacer, la inversión, el que puedan creer y comprar mi producto. Emprender te obliga a aprender cosas que no sabías, y que, para seguir, necesitás llenarte de herramientas y conocimientos, para tomar mejores decisiones, en diferentes áreas y a medida que vas aprendiendo, debés tener la perseverancia de dedicarle el tiempo, esfuerzo necesario para que el negocio siga creciendo.

¿Qué diferencia a tus juegos educativos de otros que existen en el mercado?

Yo Juego busca unir el aprendizaje con la diversión y la conexión familiar. Desarrollamos juegos con propósito, pensados desde las necesidades reales de los niños, jóvenes y las familias, con temáticas educativas, culturales y emocionales. También apostamos por crear productos hechos en Bolivia, con identidad propia, y por promover una educación más inclusiva, donde jugar sea una oportunidad para todos.

¿Cómo es el proceso creativo detrás de cada juego?

Todo comienza con una idea o una necesidad que queremos abordar. Después investigamos, definimos qué queremos que los chicos aprendan, diseñamos las mecánicas y creamos los primeros prototipos. Probamos, observamos cómo juegan los niños, escuchamos a las familias y/o profesionales y hacemos ajustes. Es un proceso de mucha creatividad, pero también de investigación, prueba y error, hasta lograr un juego que sea divertido y cumpla su propósito educativo.

¿Trabajás con algún enfoque pedagógico específico o asesoría profesional?

Nuestro enfoque parte del aprendizaje a través del juego, el desarrollo de habilidades y la participación activa de los chicos. Buscamos que cada producto tenga un propósito claro y que pueda adaptarse a diferentes formas de jugar y aprender. Además, consideramos muy valiosa la colaboración con profesionales de la educación y áreas terapéuticas para enriquecer el desarrollo de nuestros productos. Cada juego requiere un análisis según su objetivo y su público.

Para Verónica es gratificante ver cómo los jóvenes se entusiasman con sus juegos.

¿Cómo ha sido la respuesta de los padres y de los niños que usan tus juegos?

Ha sido muy gratificante: ver cómo los niños se entusiasman, quieren volver a jugar y aprenden mientras se divierten nos confirma que estamos construyendo algo valioso. Los padres también nos han motivado mucho al compartir sus experiencias con nuestros juegos, que les ha servido en su aprendizaje, conexión y nuevos conocimientos.

¿Y qué has aprendido vos con tus juegos?

Me han enseñado a mirar la educación desde una perspectiva más inclusiva, entendiendo que no todos los chicos aprenden de la misma manera ni al mismo ritmo, y que todos tienen derecho a aprender con herramientas adaptadas a sus necesidades y formas de aprendizaje. Y es que el juego es una de las formas más naturales y poderosas de aprender. A través de él, los chicos exploran, imaginan, se equivocan, resuelven problemas y desarrollan habilidades mientras disfrutan. La creatividad, por su parte, les permite encontrar nuevas soluciones y expresar sus ideas. Creo que, cuando les damos oportunidades para jugar con un propósito, contribuimos a formar niños más curiosos, seguros de sí mismos y capaces de enfrentar los desafíos del futuro.

¿Cómo manejás la producción y la comercialización de tus productos?

Yo Juego ha ido creciendo paso a paso. Trabajamos como una editorial que diseña, desarrolla nuevos juegos, y comercializa a través de diferentes canales, como redes sociales, ferias y jugueterías. También buscamos aliados estratégicos como colegios, terapeutas y profesionales de la educación, que nos ayudan a recomendar nuestras herramientas.

¿Qué aprendizajes te ha dejado este camino como emprendedora?

He aprendido que una buena idea necesita disciplina, esfuerzo, dedicación, perseverancia e innovación. También que no debemos tener miedo de pedir ayuda, aprender de los errores y rodearnos de personas que compartan nuestra visión y nos ayuden a crecer. Emprender me ha enseñado a confiar más en mí misma y a entender que crecer no significa solamente vender más, sino construir una empresa con propósito, capaz de generar oportunidades para otros e impactar en la vida de muchas personas.

¿Tenés planes de expandirte a otros mercados o formatos, digitales por ejemplo?

Sí. Nos interesa explorar nuevos mercados y formatos que nos permitan ampliar el alcance de nuestros productos. Queremos seguir desarrollando juegos físicos y, progresivamente, evaluar alternativas digitales y recursos educativos complementarios. También nos interesa trabajar con autores que tengan ideas innovadoras y estén alineados a los valores de Yo Juego para que puedan formar parte de la editorial, y sus creaciones lleguen a más personas, dentro y fuera de Bolivia.

Verónica está convencida de que cada niño tiene su propio ritmo para aprender.

 

Okey Bolivia
Nacimos para resaltar las cosas buenas de la vida; para conversar, apoyar el talento y el trabajo de la gente.

También te puede gustar

Los comentarios están cerrados.